Coquíes en peligro de extinción

En Puerto Rico se han descrito 17 especies de coquíes.

Especie Estado de conservación Distribución/notas
Eleutherodactylus antillensis Estable Amplia por la isla
E. brittoni Estable Amplia por la isla
E. cochranae Estable Amplia por la isla
E. cooki En peligro de extinción Sierra de Pandura
E. coqui Estable Amplia por la isla
E. eneidae En peligro de extinción No ha sido vista desde 1991
E. gryllus En peligro de extinción Bosques de las montañas más elevadas
E. hedricki En peligro de extinción Parchos en bosques de montaña
E. jasperi En peligro de extinción No ha sido vista desde 1981
E. juanariveroi En peligro de extinción Limitada a un humedal en Toa Baja
E. karlschmidti En peligro de extinción No ha sido vista desde 1974
E. locustus En peligro de extinción Parchos en bosques de montaña
E. monensis Vulnerable Isla de Mona
E. portoricensis Vulnerable Bosques de montaña
E. richmondi En peligro de extinción Parchos pequeños en bosques
E. unicolor Vulnerable Bosques enanos en el Bosque Nacional del Caribe (El Yunque, El Toro y Pico del Este)
E. wightmanae En peligro de extinción Parchos pequeños en bosques

Esta lista nos debe alarmar, ya que no solamente son los coquíes los que estamos perdiendo, sino también otras plantas y animales. De la misma manera que estas especies desaparecen ahora, nuestra especie puede verse afectada en el futuro cercano por las causas de su extinción.

En Puerto Rico la causa principal de extinción ha sido la deforestación. La isla que los tainos vieron ya no existe. Algunos datos hablan por sí solos:

  • Para la década de los 1950s, el 94% de los bosques de la isla habían sido destruídos o alterados para la agricultura.
  • El 90% de los manglares han sido destruidos o rellenados.
  • Las palmas, tan comunes en nuestras playas, no existían en la isla antes de la llegada de Cristobal Colón.
  • Menos de 5% de la superficie de la isla está protegida.
  • El puertorriqueño promedio genera 5 libras de basura al día.

Las especies de coquíes que se encuentran estables se han adaptado a las perturbaciones humanas, como las ciudades, campos agrícolas y carreteras. Las especies extintas, en peligro de extinción y las vulnerables al parecer no se han adaptado al severo impacto humano y han sobrevivido en los pocos bosques que quedan.

¿Que podemos hacer?

Hay muchas actividades que podemos hacer para protejer, no solo a los coquíes, sino también al resto de las especies con quienes compartimos, y de quienes dependemos, esta hermosa isla. También hay muchas otras actividades que no debemos seguir haciendo.

Que hacer:

  • Apoyar la investigación y conservación.
  • Informarnos de los problemas ambientales de la isla.
  • Reciclar: Recicle aluminio, cristal, plástico, papel, aceite de motor, baterías de autos, cartón, cartuchos de impresoras, neumáticos, periódicos y más.
  • Reusar: Antes de desechar un artículo, piense que otro uso le puede dar. Si no tiene en qué usarlos, busque a quién donarlos.
  • Reduce: Compre solamente lo que necesite. Compare productos para escojer los más eficientes y los que generen menos basura.
  • Apoye los esfuerzos para reconstruir los centros urbanos.
  • Si va a comprar residencia, busque opciones en las ciudades, preferiblemente apartamentos.
  • Apoye los esfuerzos por proteger nuestros bosques y ríos. Sin ellos no hay agua potable.
  • Utilice la transportación pública y exija que se mejore el servicio.
  • Comparta con compañeros de trabajo el viaje al centro de trabajo. Si todos van para el mismo lugar, no hace sentido que cada uno vaya en su propio vehículo.
  • Apoye la agricultura e industrias puertorriqueñas.

Que no hacer:

  • Comprar casas construidas en terrenos agrícolas. La mayoría de los nuevos proyectos de casas se están construyendo en los valiosos terrenos fértiles para la agricultura y propensos a inundaciones.
  • Comprar artículos que no necesite o los que generan una gran cantidad de basura.
  • Comprar vehículos utilitarios (SUV) o minivanes. Estos vehículos gastan una enorme cantidad de gasolina y generan más contaminantes en comparación con los vehículos regulares de pasajeros. La mayoría de las personas que compran SUVs o minivanes pueden utilizar vehículos regulares de pasajeros.