Boa puertorriqueña

(Epicrates inornatus)


Descripción: La boa puertorriqueña o culebrón es la culebra más grande de Puerto Rico. Alcanza hasta sies pies y medio de largo, aunque algunas personas alegan haber visto ejemplares de mayor tamaño. El color es variable, pues puede ser color marrón pálido u oscuro, color gris o negro. También tienen una serie de manchas o barras negruzcas a lo largo de la parte dorsal.

Información biológica: Las primeras obseraciones del culebrón de Puerto Rico datan de la época de Fray Iñigo Abbad y Lasierra (siglo XVIII), quien comenta que los campesinos la reconocen como beneficiosa porque se alimentaba de ratas. Por eso, a pesar de entrar en las casas de los campesinos, éstos no las mataban.

La mayoría de las culebras de la Familia Boidae (a la que pertenece el culebrón), tienen dos estructuras llamadas espolones, localizadas cerca de la apertura cloacal. Estos espolones son en realidad los remanentes de las extremidades posteriores. En la región de la apertura cloacal se encuentran los órganos sexuales. Los machos vibran los espolones sobre las hembras para inducirlas a tomar una postura apropiada para copular. En ocasiones, se reproducen en grupos de varios machos y hembras. El cortejo puede durar varias horas, mientras que pueden mantenerse copulando varias horas o hasta un día completo. Contrario a la mayoría de los reptiles, el culebrón no pone e incuba huevos, sino que pare sus crías completamente desarrolladas.

Las boas jóvenes se alimentan de lagartijos, siguanas, insectos, y otros vertebrados. Las culebras adultas se alimentan de aves pequeñas y murciélagos. El culebrón es una culebra constrictora, por lo que, para cazar, enrosca a su víctima con parte de su cuerpo y la aprieta hasta asfixiarla. El culebrón puede comer su presa entera, generalmente empezando por la cabeza. Como las mandíbulas de la boa se pueden separar entre sí independientemente, tienen la posibilidad de engullir presas más grandes que el ancho de su cuerpo. Pueden ocasionalmente comer algunos animales domésticos pequeños. Se considera más beneficiosa que dañina, pues también se alimenta de animales indeseables como ratas y ratones.

Es muy importante señalar que esta boa no es venenosa y no ataca al hombre. No tiene el tamaño ni la fuerza para hacerle daño ni tan siquiera a un niño.

Distribución:El culebrón se conoce de la mayoría de la isla, pero parece ser más abundante en la región de los mogotes en la costa norte de Puerto Rico.

Amenazas:Documentos históricos nos indican que hasta el siglo 19 la boa fue abundante y que su aceite fue exportado extensivamente por los españoles. La matanza de estos animales para su aciete, la cual sigue hoy en día a pesar de ser ilegal, resultó en la reducción de sus números a través de la isla. Más recientemente la deforestación y la destrucción de mogotes completos para la extracción de materiales de construcción ha reducido todavía más su número.

Medidas de conservación:La boa se incluyó bajo la ley de Especies en Peligro de Extinción en el año 1970.

Esta información es adaptada de una hoja informativa publicada por el Fish and Wildlife Service.